Comercio Justo

El Comercio Justo es un sistema comercial alternativo que ofrece a productores excluidos y desfavorecidos acceso directo a los mercados de los países más desarrollados y unas condiciones laborales y comerciales justas e igualitarias, que les asegure un medio de vida sostenible.
Promueve una relación comercial justa entre productores y consumidores. Todos estos productos pasan por una serie de controles de calidad que aseguren el cumplimiento de los estándares de Comercio Justo.
Los criterios que se exigen para la producción de estos productos son:
  • Los productores reciben unos salarios dignos.

  • Rechazo de la mano de obra infantil.

  • Igualdad entre mujeres y hombres.

  • Respeto al medio ambiente.

  • Condiciones de trabajo dignas y derechos laborales.

  • Destinar parte de los beneficios a programas de desarrollo social y económico.

El Comercio Justo marca una relación comercial que se sustenta en un trato directo con el productor y de respeto mutuo, y en las que se tienen en cuenta no sólo aspectos económicos sino también ambientales y sociales.

En los países empobrecidos, las comunidades se organizan formando cooperativas, grupos de trabajo, artesanos, asociaciones, etc con las que adquieren mayor fuerza y desempeñan su trabajo, creando una serie de productos (alimentación, textiles, artículos de artesanía) que serán vendidos en los países más desarrollados.

Las organizaciones de Comercio Justo trabajan con estos colectivos, colocando los productos hechos por aquellos en nuestros mercados.

Por ello, como consumidores tenemos un enorme poder para cambiar la realidad actual, donde el 70% del comercio mundial está controlado por empresas multinacionales, y empezar a apoyar iniciativas de consumo responsable donde no sólo se valore el precio del producto, sino también de dónde viene y las condiciones en las que han sido fabricadas.

 

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